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Los de sistemas siempre tomamos café

No es un post de tecnología, pero la mayoría de la gente de sistemas, si no es que todos, estamos acostumbrados a tomar cafe, ya hacemos timming cono el horario para que nos dé el subidón para cuando necesitamos las horas creativas o para solucionar problemas o simplemente para quitarnos el sueño.

También sabemos que a ciertas horas es mejor no tomarlo porque nos afecta el sueño y optamos por tomar un descafeinado, pero alguna vez se han preguntado ¿cómo le quitan la cafeína al café?

Cómo se le quita la cafeína al café para hacer café descafeinado

El café descafeinado es prácticamente igual al café con cafeína tanto en sabor, cuerpo, crema y otras propiedades, excepto, lógicamente, en su contenido en cafeína.

 Lo que se hace es retirar la cafeína que contiene el grano, mediante métodos húmedos, químicos o mediante la aplicación de presión.

Método Húmedo

Este método consiste en humedecer los granos de café que después se mezclan con agua y extracto de café sin cafeína, dejando que un proceso de ósmosis traspase la cafeina de los granos al líquido en que está disuelta. Después se secan los granos en una corriente de aire y quedan listo para su envasado o tostado.

Método químico

Los granos del café verde se humedecen ey se ponen en remojo en un disolvente químico que tiene como principio activo el cloruro de metileno, una sustancia que disuelve la cafeína. Una vez disuelta, por medio del calor se hace evaporar el cloruro y se lavan los granos con agua para eliminar cualquier resto. Después se seca el café con aire caliente.

Este es el método más habitual ya que es el método más barato para la industria del café, aunque los consumidores más exigentes prefieren descafeinados conseguidos por los otros métodos.

Método físico por presión

Mediante este método, la cafeína se retira mediante un sistema que combina presión con intervención del CO2. Para eliminar la cafeína se somete al café a una presión de 275 atmósferas, haciendo que el CO2 circule entre los granos, penetrando en ellos como consecuencia de la presión y contribuyendo a disolver la cafeína.

Al lavar y secar los granos la cafeína ya no está y no se ha actuado con productos químicos sobre el grano, por lo que esta manera es muy buena para obtener un descafeinado de calidad. El problema es el coste de este método que hace que la industria lo reserve para los cafés más caros o de más calidad.